Diócesis de Valledupar
Animación Bíblica de la Pastoral - ABP

Beato Eduardo José Rosaz, Obispo

Fuente: http://franciscanos.org/ 
Eduardo Rosaz, obispo de Susa, miembro de la Orden Franciscana Seglar desde antes de su ordenación sacerdotal, fundador de la Congregación de las «Franciscanas Misioneras de Susa», se distinguió por su entrega al apostolado y por su celo pastoral; dedicó gran atención al clero, llevó vida de pobreza y demostró un exquisito amor a los pobres.

Eduardo José Rosaz nació en Susa (Turín) el 15 de febrero de 1830, hijo de Romualdo y Josefa Dupraz. A los 16 años quedó huérfano y con dos hermanas menores a su cargo, pues los hermanos mayores vivían lejos. Su salud adolecía de una debilidad general, por lo cual debía seguir periódicamente tratamientos que le proporcionaba su hermano médico. Como parte de sus tratamientos debía viajar a pie con frecuencia. Entabló amistad con el obispo Antonio Odone, quien lo acogió en el seminario local y luego lo trasladó por motivos de salud al de Nizza Marittima. Fue ordenado sacerdote el 10 de junio de 1854. Cuando buscaba la forma de llegar a una entrega total en el servicio de su ministerio, comprendió que podía combinar la misión del presbítero con una espiritualidad fuerte, para lo cual, a raíz de la lectura de una biografía de san Francisco de Asís, optó por hacerse terciario franciscano, junto con otros amigos; «de esta manera encontró un método y una escuela. Sería sacerdote secular pero a la manera de Francisco». Cultivó numerosas amistades, que eran su apoyo, consejo y ayuda. Su vida espiritual pudo enriquecerse merced a la amistad que cultivó con otros santos sacerdotes como san Juan Bosco, san José Cafasso, san Juan María Vianney.

Sin preocuparse de trabajos y molestias, buscaba siempre con alegría el bien espiritual y material de los fieles, y colaboraba con celo y desinterés en el cuidado pastoral, cultivando diversas formas de apostolado: se dedicó con entusiasmo a la predicación, a la catequesis, al ministerio de la reconciliación y a las obras sociales. Alimentaba su vida espiritual con la oración, la meditación, la misa, la adoración eucarística, y fomentaba esto mismo en las religiosas por él fundadas, las Franciscanas Misioneras de Susa. En 1874 fue nombrado rector del seminario de Susa, en cuyo cargo tuvo como principio educativo: «firmeza dulce y dulzura firme», «prevención mejor que castigo».

En 1854 regresó definitivamente a Susa; y fue nombrado canónigo de la catedral de Susa, donde ejerce como confesor y catequista; celebra la misa temprano para la gente que debe ir al trabajo. En 1856 acoge las primeras muchachas desamparadas y da inicio al Retiro, casa de acogida para muchachas abandonadas. Establece el mes de María, como ocasión para una catequesis de adultos de todo un mes. Inicia igualmente el intercambio de servicios entre los sacerdotes de la región. Con frecuencia emprende peregrinaciones a pie a santuarios significativos. Ejerce la capellanía da las cárceles, y es rector del «Colegio civico» y del Seminario Diocesano en 1874. Todo cuanto recibe por herencia o por otros títulos, lo invierte en sus obras apostólicas. Su apostolado y toda su vida llevan la marca de la caridad, la pobreza, la hospitalidad y la prudencia. Renunciando a su origen burgués y acomodado, vive en pobreza y no pocas veces debe «recurrir a la mesa del Señor» para sostener sus obras, e inclusive para su propio sustento.

El 8 de diciembre de 1874 tres de las muchachas de su Retiro toman el hábito de la Tercera Orden Franciscana, y así comienza la Congregación de las Hermanas Franciscanas Misioneras de Susa. Elegido obispo de Susa el 26 de diciembre de 1877 recibe la ordenación episcopal el 24 de febrero de 1878. En su nuevo cargo se distinguió por su celo, prudencia pastoral, abnegación y dinamismo misionero: dedicó gran atención al clero, para el que fue un buen pastor; potenció el seminario diocesano y visitó varias veces la diócesis, incluso las parroquias más aisladas. Era amigo íntimo de Don Bosco, a quien vio por última vez en Turín en 1888.

El 8 de octubre de 1882, las Hermanas toman posesión de la Casa Madre, lo cual festeja con un almuerzo para 247 pobres. Funda el semanario «Il Rocciamelone», el 1 de abril de 1897, que actualmente sale con el nombre de «La Valsusa». El 15 de junio de 1899 bendice solemnemente la estatua de la Virgen para colocar en la cima del Rocciamelone (3.600 mts. de altura). Se distinguió por su abnegación, celo, mansedumbre y humildad. Murió el 3 de mayo de 1903. Fue beatificado por Juan Pablo II en su visita pastoral a Susa el 14 de julio de 1991.

Voz del Pastor

VIDEOS RECOMENDADOS

 

 

Missio

Ubicación

  • Cra 7 # 15-26, Centro, Valledupar, Cesar
  • Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.    
  • 5743168 -5898614

Suscribete a Missio





Joomla Extensions powered by Joobi

Personas Online

Hay 64 invitados y ningún miembro en línea

Template Settings

Color

For each color, the params below will be given default values
Blue Oranges Red

Body

Background Color
Text Color

Header

Background Color

Spotlight3

Background Color

Spotlight4

Background Color

Spotlight5

Background Color

Footer

Select menu
Google Font
Body Font-size
Body Font-family
Direction