Pastorales

Delegado Diocesano: Padre Enrique Iceda.

¿Quiénes somos? Es la pastoral de la Iglesia Católica que tiene como misión fortalecer, cuidar esa porción de la Iglesia, que los documentos magisteriales denominan “primera célula de la sociedad”. Son muchos los frentes de la Pastoral Familiar, entre otros tenemos: Preparación para el matrimonio, asistencia a la familia, defensa de la vida, promoción de la niñez, etc. Aquí en la Diócesis de Valledupar tenemos una experiencia maravillosa que hemos llamado Pequeñas comunidades de parejas.
Reseña histórica de la Pastoral familiar y de las comunidades de parejas El camino de la pastoral familiar y matrimonial en nuestra Diócesis ha sido largo y difícil. Son testigos los sacerdotes que de una manera u otra han querido en distintas oportunidades inventarse ayudas pastorales para salirle al frente a la cada vez más aguda crisis de la familia y de la pareja. Tres realidades ofrecieron desde su experiencia un espacio a la pareja: los Cursillos de Cristiandad , las Comunidades Neocatecumenales y las Pequeñas Comunidades Diocesanas. Sin embargo ni los Cursillos, ni las Pequeñas Comunidades, ni el Neocatecumenado son propiamente movimientos familiares, aunque incluyen en sus programas excelente formación para la vida cristiana familiar. Durante su episcopado, Monseñor José Agustín Valbuena, hizo muchos intentos de trabajar una pastoral dirigida directamente a las parejas y a las familias, pero decayeron casi todos por falta de perseverancia. El Espíritu Santo tiene sus caminos marcados. El Gran Jubileo del año 2000, motivó a muchos matrimonios que recibieron las catequesis preparatorias para ganar la indulgencia plenaria. Las comunidades de parejas como tal nacieron de una experiencia vivida en la Parroquia de la Inmaculada Concepción de Valledupar. El entonces párroco, el presbítero Enrique Luis Iceda, se reunía cada 15 días con un grupo de 16 parejas para compartir experiencias propias de la pareja: Sufrimientos, dificultades, retos, etc. La experiencia crecía maravillosamente hasta el punto de reunirse semanalmente; después de un tiempo Monseñor Valbuena propuso un proyecto formativo darle forma y consistencia a la experiencia. Se pusieron a esa tarea el mismo Monseñor Valbuena, el Padre José Clavijo y el padre Enrique Luis Iceda y el padre Pablo Salas, hoy Obispo de El Espinal. Después de elaborar el proyecto formativo en su primera etapa, se empezó con las parejas que ya venían en camino, naciendo así, en el Hotel Tativan de Valledupar la Primera Comunidad de Parejas en el año 2002. Al poco tiempo surgió la inquietud y necesidad en otras parroquias, de La Concepción fue una pareja a Curumani y San Roque donde nacieron las respectivas comunidades des. Más adelante en la Parroquia San José Obrero y Cristo Rey. De esta manera ha emprendido camino en nuestra Diócesis la Pastoral Familiar organizada bajo la modalidad de comunidades de parejas que se reúnen en el seno de las parroquias bajo la orientación de la comisión diocesana de Pastoral Familiar y con la protección especial de Jesús, José y María. Desde su llegada a la Diócesis Monseñor Oscar José ha impulsado de una manera sorprendente la experiencia de comunidades de parejas, hasta el punto de pedir a todos los párrocos de formas en sus respectivas parroquias comunidades de parejas.

Objetivo general: Promover integralmente a la familia para que llegue a convertirse en verdadera comunidad de amor y de vida (GS48) y pueda así, desempeñar la misión que el Creador le ha confiado de “custodiar, revelar y comunicar el amor” y realizar así en la sociedad y en la Iglesia sus funciones básicas o cometidos propios de formación de una comunidad de personas, servicio a la vida, participación en el desarrollo de la sociedad y participación en la vida y misión de la Iglesia.

¿Cómo estamos organizados? En primer lugar contamos con la guía de nuestro Pastor Monseñor Oscar José, luego la comisión diocesana de Pastoral Familiar, cuyo delegado es el padre Enrique Luis Iceda, le acompañan en la comisión las siguientes parejas: Oscar Daza y Adriana, Orlando Dangond y Maribel, Víctor Contreras y Miriam, Luis Emilio y María Isabel, Tomas y Amparo, Roberto Blanco y Nirka y Harold Naranjo y Renata. Contamos con un equipo formado por matrimonios del camino neocatecumenal, quienes se encargan de la preparación para el matrimonio en todas las parroquias de Valledupar.

¿Dónde estamos? En las siguientes parroquia se la Diócesis de Valledupar: La Concepción, la Catedral del Rosario, San José Obrero, Cristo Rey, La Natividad, El Espíritu Santo, Divino Niño, El Carmen, María Auxiliadora, San Pedro Apóstol, Jesús de Nazaret, San Pio y Alta Gracia, Don Carmelo, San Francisco de Asís, El Carmen de Pueblo Bello, Curumaní, San Roque, El Copey, La Jagua de Ibirico, Chiriguaná, San Juan del Cesar, Urumita, Codazzi. Además nació una comunidad en Fundación, de la Diócesis de Santa Marta, igualmente se vivió una experiencia parecida en el Difícil. Cada mes se realiza un curso de preparación para el matrimonio, con parejas de novios de todas las parroquias de Valledupar. La preparación dura 15 días y está liderada por matrimonios del camino Neocatecumenal.

¿Quienes Somos?
La Pastoral Penitenciaria es la organización de la Iglesia Católica de la Pastoral Social “CARITAS COLOMBIANA” Departamento de la Conferencia Episcopal, que tiene como misión la acción evangelizadora y la vivencia de la caridad en el mundo penitenciario, atendiendo las necesidades espirituales y materiales de las personas privadas de la libertad en las cárceles. Además de cumplir su labor tras las rejas, desarrolla programas de atención integral en beneficio de: Post penados y familias, en especial de mujeres y niños, haciendo énfasis en la protección y promoción de los derechos humanos.


Resena Historica
Durante veinte años la pastoral penitenciaria trabajó desde las parroquias que tenían establecimientos penitenciaros y carcelarios y desde sus posibilidades atendían a los internos. Ya con la llegada de MONSEÑOR Oscar José Vélez se logró con el Plan Diocesano integrar y organizar la pastoral nombrando a un Sacerdote para dicha labor que coordinara esta trabajo; se nombró al Padre Winton Londoño en el año 2002. Este logró integrar, organizar y activar la pastoral en la Diócesis. Se logró el Primer congreso Diocesano en marzo del año 2004 donde asistió como invitado especial el Padre Andrés Fernández, delegado por la Conferencia Episcopal de Colombia. Asistieron a este Congreso 250 personas de las cuales hoy trabajan y continúan 36 agentes. En el año 2005 Estuvo como delegado de la pastoral penitenciaria el Padre Nolberto Mogollón cuya labor como capellán era prestada en la cárcel Judicial. Luego el señor Obispo Oscar José Vélez delegó al padre Hermes Ardila Duarte, posteriormente se nombro al padre Winthon Londoño como delegado Diocesano de la Pastoral quien continua hasta la fecha. Actualmente se encuentran como capellanes el Padre Winthon en la Carcel Judicial y el Padre Jairo Martinez en la Penitenciaria.


Misión
Como miembros de la Iglesia Católica, nuestra misión es anunciar la Buena Nueva a los hombres y mujeres vinculados al mundo penitenciario, a través de programas de Atención Integral que incentiven su crecimiento en la fe y provoquen cambios de actitud. Con vocación de servicio, asumimos el compromiso de promover procesos de sensibilización frente a la realidad penitenciaria de Colombia.


Visión
Ser una Organización Pastoral que a partir del anuncio del Evangelio en el mundo penitenciario crece en su vocación de servicio, lidera procesos de sensibilización, toma de conciencia y prevención del delito, que animen a personas, familias y organizaciones a cumplir el compromiso que tiene la Iglesia Católica, el Estado y la Sociedad con las personas privadas de su libertad.


Objetivo General
La Pastoral Penitenciaria busca un crecimiento espiritual ofreciendo asistencia integral a los internos y sus familias; previniendo el delito y promoviendo la humanización al interior de las cárceles, a partir del acercamiento de la sociedad a la problemática carcelaria.

1. Además querernos anunciar a Jesucristo en quien tenemos salvación, para que todas las personas que lo escuchen sean transformadas desde adentro y asuman la vida nueva que Dios le da.
2. Generar procesos de formación integral para que los internos se vuelvan multiplicadores y difusores del mensaje de salvación, para que el Evangelio llegue a todos los rincones de la cárcel.
3. Contribuir a la toma de conciencia de la realidad actual de la sociedad para formar líderes que apoyen y promuevan cambios sociales y políticos de acuerdo a la Doctrina de la Iglesia.

¿Donde Estamos?
Estamos en los diversos centros de reclusión:
- CROMI: Centro de reclusión del menor infractor
- EPMSCVAL: Establecimiento penitenciario y carcelario de mediana seguridad de Valledupar “JUDICIAL”
- EPAMSCASVAL: Establecimiento penitenciario y carcelario de alta y mediana seguridad de Valledupar.
- Tres establecimientos municipales en: Chiriguaná, Codazzi y Villanueva.


¿Qué Hacemos?
La pastoral Penitenciaria Católica, es una organización que a partir del anuncio del evangelio, la celebración de la fe y la vivencia de la caridad en el mundo penitenciario, construimos comunidades cristianas, solidarias y participativas.
Como estamos Organizados?
1. Un Delegado Episcopal:( Presbítero) Quien acompañara y orientara a los agentes pastorales en las ejecuciones de las actividades programadas y en su relación con la jerarquía eclesiástica.
2. Un presidente (Laico): Se encargara de representar legalmente al Consejo y convocara y presidirá las reuniones del equipo y representara oficialmente a la Pastoral Penitenciaria en la Asamblea Nacional.
3. Un Vicepresidente: Quien ejercerá las funciones del Presidente cuando falte temporalmente y asesorara y colaborara estrechamente con el presidente.
4. Un Secretario(a): Quien manejara toda la correspondencia de la Pastoral, llevara las actas de las reuniones.
5. Un Auxiliar: Quien hará las veces del secretario(a) en caso que este falte temporalmente.
6. Un Tesorero(a) Quien manejara las finanzas de la Pastoral Penitenciaria.
7. Coordinadores: Son los agentes pastorales responsables por cada parroquia, quienes serian los canales de comunicaciones para trasmitir a los demás agentes la información de la Pastoral Penitenciaria.


Objetivos de Evangelización
Fundamentalmente buscarnos capacitar internos que puedan desarrollar adecuados procesos comunitarios, para hacer crecer las actividades eclesiales de manera que se constituyan en comunidades al impulso del Espíritu Santo.
Lideramos procesos de sensibilización, toma de conciencia y prevención del delito a partir del anuncio del evangelio en el mundo penitenciario, que anime a los internos, sus familias, funcionarios administrativos, personal de Custodia y Vigilancia de los establecimientos carcelarios, a cumplir con el compromiso que tienen en el proceso de Resocialización dentro de las cárceles.

OBJETIVO
Revivir el carisma que hay en los sacerdotes por imposición de manos del Obispo, mediante encuentros formativos que se integran a otros eventos igualmente formativos, como el retiro anual, las reuniones bimensuales de clero y de zona pastoral, el curso anual de formación pastoral y otros.
ACTIVIDADES
Todos los miercoles desde las nueve de la mañana hasta el almuerzo compartido, todos los hermanos sacerdotes que quieran participar (obligatorio para los del primer quinquenio de ordenación), siguiendo el esquema propuesto en el documento adjunto nos propònemos revivir el carisma dado por el señor a través de la formación permanete qurida y ordenada por la santa madre Iglesia.

¿Quienes Somos?
Entidad sin ánimo de lucro, erigida y construida por la Diocesis de Valledupar, con domicilio en la ciudad de Valledupar Colombia. LA CORPORACION PARA LA PASSTORAL SOCIAL Y LA MOVILIDAD HUMANA DE LA DIOCESIS DE VALLEDUPAR, ha sido constituida Persona Jurídica Publica mediante decreto 017 de mayo de 2004, como “Corporación (Con junto de personas ),ordenada a un fin congruente con la Misión de la Iglesia y actuando en su nombre, que trasciende el fin de los individuos.

Sus principales fines corresponden a obras de Piedad, Apostolado o Caridad, tanto espiritual como temporal. Es de índole no colegial. Por su naturaleza, es perpetua, a no ser que sea suprimida legítimamente por la autoridad eclesiástica competente, o si cesa su actividad por espacio de cien años. Su ámbito de actuación es a nivel Nacional o internacional. Y actuara de acuerdo a las directrices y normas del Derecho Canónico Universal. Podrá asociarse y/o participar como socio de otros corporaciones, fundaciones o asociaciones nacionales o internacionales y crear sedes en otros lugares de la juridiscion eclesiástica cuyos objetivos sean afines.

Puesto que le corresponde al Obispo Diocesano gobernar la Iglesia particular y se le encomendó ese servicio de Gobierno con potestad legislativa, ejecutiva y judicial, a tenor del derecho, determina su representación “In Personae” a través del Delegado Episcopal para la Pastoral Social.
Objetivo
Impulsar todas las actividades tendientes a apoyar la acción social de la iglesia en una línea de comunicación y participación, en el compromiso verdadero de encarnar el Evangelio aquí y ahora para la salvación integral de la persona humana.

Misión
La misión de la Corporación para la Pastoral Social y la movilidad humana de la Diócesis de Valledupar es Realizar y promover acciones que desencadenen procesos de participación e inclusión social de los menos favorecidos.

1. Colaborar y articularse con las iniciativas que testifican, en el servicio y el compromiso concretos, el amor y caridad hacia todas las personas especialmente hacia las más pobres y marginados

2. Cooperar con todos los esfuerzos de la sociedad que actúan en la legitimidad y justicia y trabajan en la construcción de lazos solidarios entre personas, comunidades, grupos y pueblos, a fin de propiciar que las personas realicen su vocación de hermanos de los demás y las familias, comunidades y la misma sociedad, sean mas fraternas por el servicio de la promoción humana de los excluidos.

Visión
Ser vista como espacio fraterno que propicia el encuentro entre personas y grupos diversos para el Diálogo abierto y respetuoso entre quienes trabajan por la justicia y la solidaridad, según la persona de JESUCRISTO y su Evangelio de la vida y la Civilización del Amor.

1. Ser considerados como Institución cercana y dispuesta al servicio, incondicional y desinteresado a favor de los pobres.

2. Ser recomendada como una organización creíble y generadoras de propuestas innovadoras, con alto nivel de eficacia y calidad.

Historia de la Pastoral Social en la Diócesis

La Corporación es una entidad sin ánimo de lucro y como tal tiene el compromiso de: Promover e impulsar todas las actividades tendientes a apoyar la acción social de la Iglesia en una línea de comunión y participación, en el compromiso verdadero de encarnar el Evangelio aquí y ahora para la salvación integral de la persona humana.

Se creó en 1993 el Departamento Social para el crecimiento espiritual y socioeconómico de los Cesarenses y Guajiros que pertenecen a la Diócesis. Con el gobierno Episcopal Mons. JOSE AGUSTIN VALBUENA JAURGUI, Y como Director Pbro. JOSE MIGUEL JAIMES, hasta el año 2003.

En agosto 2003 se posesiona Monseñor OSCAR JOSE VELEZ ISAZA sigue como Director El Pbro. ENRIQUE CARLOS SANDOVAL, quien administro por dos años, y a partir de Noviembre 19 de 2005 tuvo la administración el Delegado Episcopal WILSON G. HERREA QUINTIN.

PASTORAL SOCIAL inició el servicio de asistencia humanitaria por primera vez en el año de 1995, cuando un grupo de campesinos colombianos ubicados en la Sierra del Perijá, fueron deportados por venezolanos y se ubicaron en Fonseca, municipio de La Guajira; La Diócesis por medio de la Pastoral Social, les prestó asistencia con alimentos, ropa, medicamentos, colchonetas y cobijas.

•De 1996 al 2000, Pastoral Social prestó en forma esporádica la ayuda humanitaria a familias desplazadas y vulnerables, que se ubicaron en los barrios marginales de Valledupar.

•En el año 2001 se realiza un convenio con la Fundación para la Vivienda Cooperativa (CHF Internacional), para atender a 520 familias desplazadas, adicional a estas se atendieron 997; en el año 2002 se ejecuta la segunda fase con O. I. E.-RSS, donde se atienden a 645 familias; además se hace un convenio con la SECAB - Acción Social antes RSS para atender 761 nuevas familias; para el 2003 se realiza un nuevo convenio con la Acción Social para atender 600 y se inició la tercera fase con CHF; en el 2004 se atendieron 650. En el 2005 se firma el convenio Nº 033 con Acción Social para atender 764; en el presente año se inicia Fase V con CHF la meta propuesta es de 550 familias y extiende el convenio 033 con Acción Social a 150 familia. Entre el año 2005 y 2006 se desarrolla el Convenio 022 para atender 764 familias, se realizan actividades de Empleo humanitario y Generación de Ingresos.

¿Donde estamos?
Nuestra sede en Valledupar, pero nuestra acción es en toda la jurisdicción de la Diócesis y por la dinámica del desplazamiento hasta el sur del Cesar.
Estamos en Valledupar, Codazzi, Pueblo Bello, Casacara, Jagua de Ibirico, Becerril, Mariangola, Bosconia, El Copey, Pailitas Diócesis de Ocaña, La Paz, San Diego, Manaure, Curumani y sus corregimientos.

¿Que estamos haciendo?
La Diócesis a través de Pastoral Social, Desarrolla programas en busca de apoyar al hombre tomando sus manos y orientarlo al futuro.
Por esta razón viene desarrollando programas de Cultura de Paz, Reconciliación, Escuela de Paz y Convivencia con el fin de no olvidar que con sus constantes problemas y cuestiones que por su urgencia y complejidad debe estar a luz del Evangelio para así tener ese encuentro con dios como Centro de Vida transcendiendo al hombre y desarrollarse en lo social.

Se brinda formación permanente a los Agentes de Pastoral y Comunidades Parroquiales en busca de una unidad Diocesana, Igualmente se desarrollan programas en busca de mejorar la nutrición y la calidad de vida de sus familia de los niños, la atención de las madres cabeza de hogar, ancianos y esto se logra con el apoyo y cooperación de las Entidades Publica y Privada.

Pastoral Escuela de Monaguillos

BREVE RESEÑA HISTÓRICA DE LA PASTORAL VOCACIONAL DE LA DIÓCESIS DE VALLEDUPAR

El 10 de diciembre de 1977 toma posesión el nuevo Obispo de Valledupar, Monseñor José Agustín Valbuena. Una de las prioridades pastorales de Monseñor José Agustín Valbuena, fue la de organizar la Pastoral Vocacional que ocupó gran parte de su tiempo y esfuerzo y a la que le dio un impulso decisivo para su consolidación. El solía decir que “el trabajo vocacional depende del número de sacerdotes y de la santidad de los mismos” y también: “Hay que trabajar por las vocaciones, hay que descubrir vocaciones nativas, porque yo creo en los costeños”.
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A la llegada de Monseñor José Agustín Valbuena el encargado de la Pastoral vocacional era el Padre José Manuel Castañeda, quien le tocó abrir camino para que la pastoral vocacional fuera tomando forma poco a poco. En 1978 Monseñor José Agustín Valbuena nombra como Promotor vocacional al capuchino José Cabrera, que tenía cierta experiencia en el proceso de acompañamiento vocacional con los jóvenes. En ese entonces el número de jóvenes que daban respuesta a la llamada era de uno a dos. En el año 1979, se ordenó el padre José Bolívar y éste se vinculó al trabajo del padre José Cabrera.

Movido por el entusiasmo y la necesidad de formar y organizar la Pastoral Vocacional, Monseñor Valbuena, envió al Pbro. José Bolívar a la ciudad de Bogotá, a un encuentro organizado por la conferencia episcopal, donde se planteó la realidad de los seminarios y las pastorales vocacionales en todas las diócesis de Colombia. De aquí surge un interrogante ¿cómo ayudar a descubrir las vocaciones a la vida sacerdotal? Y como respuesta a este interrogante la Diócesis toma la iniciativa de buscar directamente ella misma a los jóvenes.

Trabajo de la Diócesis con los jóvenes

Para iniciar el trabajo, se organizó un grupo con religiosas, sacerdotes y laicos. Dos hermanas del colegio de la sagrada familia, los presbíteros José Bolívar, Albeiro Bedoya, José Cabrera, y laicos como Manuel Meza Bornachera y José Luis Pitre. También se vincularon otros sacerdotes como Rafael Daza y Agustín Sánchez.

Monseñor José Agustín Valbuena, tomó la iniciativa de enviar a este primer grupo a los colegios para buscar a los jóvenes. Comenzaron visitando a los estudiantes de los grados noveno, décimo, y undécimo. Dando origen así al trabajo de promoción vocacional.

La incipiente pastoral vocacional que se adelantaba en la Diócesis se desarrollaba de la siguiente manera: una promoción vocacional, un seguimiento vocacional para los jóvenes que surgieran de dicha promoción, convivencias vocacionales orientadas bajo una temática específica y por último se hacía todo lo correspondiente a un proceso de admisión para los jóvenes que deseaban la formación sacerdotal.

a. Promoción vocacional

Este equipo de trabajo iniciaba visitando los colegios de toda la diócesis, especialmente los más grandes. Al llegar a los cursos le repartían una carta a los jóvenes y un volante que contenía frases dirigidas a la vocación sacerdotal y a la vida religiosa; hacían una breve experiencia personal de la actuación de Dios en sus vidas. Algunos estudiantes se inscribían en una ficha diseñada para este fin y luego eran invitados a una convivencia.

b. Seguimiento Vocacional

Después de realizar la visita a los colegios, organizaban los datos, estableciendo estadísticas por colegios y municipios. Se encargaban de este trabajo los presbíteros José Bolívar y Albeiro Bedoya. Una vez realizado este trabajo se les daba la lista a los párrocos de los jóvenes que habían dado una respuesta positiva al seguimiento vocacional, de igual manera recibía la lista el señor Obispo y los encargados de la pastoral.

Para conocer la realidad concreta del joven que quería hacer el seguimiento vocacional, los encargados se comunicaban con los párrocos y algunas veces visitaban a los jóvenes en sus parroquias los cuales pertenecían a los grupos juveniles. No tenían ningún material que les ayudara en el estudio de temas, hubo un tiempo en que se trabajó con un material del discipulado. Éste consistía en formular una serie de preguntas, que eran respondidas por los jóvenes.

c. Convivencias

Las convivencias se hacían en el corregimiento de Pueblo Bello (Cesar). Tenían una duración de tres días y generalmente las hacían en los meses de Junio, Octubre y al finalizar el año escolar en Noviembre.

El desarrollo de las convivencias era de la siguiente manera: iniciaban con la oración de laudes, luego entregaban un tema para el trabajo en grupo, lo desarrollaban y terminaban con una plenaria. Recibían el almuerzo, realizaban otro tema y después, por las noches terminaban con una Eucaristía o una Celebración Penitencial. En estas convivencias además de los temas, habían momentos de alegría; “la hora de la alegría”; era el momento en que los jóvenes podían expresar sus cualidades en el canto, chistes y otras expresiones artísticas.

d. Directrices temáticas

Las principales directrices temáticas tomadas para mostrar la vocación sacerdotal, eran temas orientados a la formación antropológica del hombre, a la necesidad de la Iglesia y la vocación desde la Sagrada Escritura.

e. Proceso de admisión

Al final del año, generalmente en Diciembre, los jóvenes que deseaban entrar al seminario realizaban una entrevista con el señor Obispo. Los que eran admitidos por el Obispo, recibían la visita en sus casas de los responsables de la Pastoral Vocacional para conocer su realidad, el apoyo económico y la motivación que le brindaba su familia para seguir esta vocación. Durante el año de 1979 se organizaron dos o tres encuentros con los padres de familia de los jóvenes que deseaban entrar al seminario.

De esta manera se llevaba la Pastoral Vocacional en este período.

En 1980 el Señor Obispo Mons. José Agustín Valbuena nombra como promotor vocacional al Padre Pablo Salas entonces seminarista del Seminario de Bucaramanga y hoy Obispo del Espinal (Tolima). El Padre Pablo toma como referencia el trabajo que el Padre José Bolivar venía realizando y poco a poco lo va reestructurando hasta consolidar un proceso que dio y que aún hoy da muchos frutos.

Con Monseñor Oscar José Vélez Isaza como nuevo Obispo de la Diócesis de Valledupar la pastoral Vocacional sigue su curso y pide a los promotores vocacionales el P. Jesus Torres (del 2004-2005) y el P. Miguel Ávila (2007-2009) una revisión de los métodos y de la pedagogía para adaptarla a las nuevas situaciones y que pudiera llegar no solo a los jóvenes de los colegios sino también a los procesos que ese adelantaban en la Diócesis con Jóvenes y niños o donde estos estuvieran presentes como comunidades juveniles, grupos de monaguillos, comunidades de pareja, pequeñas comunidades, infancia misionera, comunidades neocatecumenales, renovación carismática que es de donde actualmente están llegando, en su mayoría, las vocaciones al sacerdocio y a la vida consagrada y religiosa en el campo femenino.

Con Monseñor Oscar José se inicia también un nuevo proceso Vocacional con los niños y niñas de la Diócesis llamado Seminario Menor Parroquial que tiene como fin cultivar el germen de la vocación en aquellos niños y niñas que desde edad temprana sienten que el Señor les llama a consagrar su vida enteramente a Él. Proceso que ya inicia a dar sus frutos.
Asi pues, a partir de Monseñor Oscar José Velez Isaza, en la Diócesis de Valledupar se llevan a cabo dos procesos vocacionales tanto masculino como femenino. El primero es el seguimiento vocacional que se hace con los jóvenes de 8º a 11º y bachilleres y que tiene una duración como mínimo de un año para su respectivo ingreso al seminario tanto menor como mayor. El segundo proceso es el del seminario menor parroquial que se hace con los niños y niñas y preadolescentes de ambos sexo de los grados 5º, 6º y 7º y tiene como tiempo de duración dos años y luego se vinculan al seguimiento vocacional que se hace con los jóvenes de 8º a 11º y bachilleres.

El ingreso al seminario se hace a través de una previa selección de candidatos los cuales asisten a una entrevista con el Señor Obispo Monseñor Oscar José quien ya los conoce (por las visitas que realiza a las parroquias, por los encuentros con los jóvenes, por la asistencia de estos a las celebraciones de ordenaciones, por la asistencias de los vocacionales a fechas importantes como la celebración del cumpleaños de Monseñor o el aniversario de su posesión como Obispo etc.) en donde se decide su ingreso a al Seminario. Así, Al seminario menor ingresan aquellos candidatos que han hecho el proceso vocacional completo es decir un año, como mínimo, asistiendo durante el mismo a una convivencia mensual tipo retiro de tres días y que estén cursando los grados 9º o 10º. Los de noveno cursarán el grado decimo y los de 10º cursarán el grado 11º. Vivirán en el seminario Menor y se trasladarán todos los días, desde el Seminario, a uno de los dos colegios de la Diócesis el Carmelo o el Pablo VI. Terminado su bachillerato

Los jóvenes del grado 11º y Bachilleres ingresarán al Seminario mayor a comenzar el curso de propedéutico.

Informes sobre la pastoral vocacional
Seminario Juan Pablo II de Valledupar
tels. 5838707 cel. 3157266030-3152638148
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Missio

Ubicación

  • Cra 7 # 15-26, Centro, Valledupar, Cesar
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  • 5743168 -5898614

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