Oscar José Vélez Isaza, Obispo

6. Gran Misión Diocesana
Con gran alegría y gozo la Diócesis de Valledupar inició en julio del 2009, con una Solemne Eucaristía presidida por nuestro obispo, Monseñor Oscar José, y con la participación de un gran número de fieles de toda la Diócesis, la Gran Misión Diocesana. Su objetivo es avivar en las comunidades cristianas una mayor apertura al impulso del Espíritu Santo en el encuentro de Jesucristo vivo, que genere un proceso permanente de conversión personal y pastoral para que nuestra Diócesis llegue a ser una comunidad de discípulos de Jesucristo en misión permanente, dispuestos a llegar a los sectores más alejados de la Iglesia y a los no creyentes y generar una transformación social y cultural.
Por esta razón, siguiendo la invitación hecha por los Obispos en Aparecida (Brasil), nuestra Diócesis inició este proceso de evangelización proyectado a cinco años, en donde, a través de un equipo misionero serían visitadas todas y cada una de las parroquias de la Diócesis. Para las parroquias de la zona rural fue establecido un mes de misión, dedicando 15 días al trabajo urbano y otros 15 a las zonas rurales. En la ciudad se haría un trabajo netamente urbano y su duración sería de 15 días. Este equipo sería conformado por presbíteros responsables de su organización y por misioneros pertenecientes a algunos de los carismas existentes en nuestras Diócesis que decían sí a la misión.
Estos misioneros serían enviados por el Obispo a los distintos sectores que se establecían en la parroquia visitada por la Gran Misión, iniciando en cada sector con una visita puerta a puerta anunciando la buena nueva de la Salvación que Cristo Jesús nos ofrece, invitando a cada familia a conocer su parroquia y a vincularse a la misión a través de los distintos encuentros que se ofrecerían: asambleas misionales (en la primera semana), los pregones misionales (en la segunda semana), encuentros con niños en los sectores, el gran encuentro de niños de toda la parroquia, Eucaristía por los sectores, rosario de aurora, exposición del Santísimo, confesiones, visita a los enfermos, visita a las instituciones educativas, civiles y militares, Eucaristía y oración por los enfermos, encuentro de jóvenes por sector y de todos los sectores, conciertos, encuentro de parejas y encuentros en algunos casos con la rama de la salud y educación (docentes).
Teniendo claro que la misión es permanente, hemos sugerido un proceso de continuidad para las parroquias misionadas, en donde cada párroco asume junto con sus comunidades la asistencia, por lo menos semanal, de cada uno de los sectores misionados, manteniendo viva la llama del evangelio en ellos.
Esta Gran Misión ha sido todo un proceso de renovación en cada una de una de las parroquias visitadas. Se va observando poco a poco el crecimiento espiritual en los fieles, su apertura al evangelio, su compromiso con la Iglesia y la sociedad, mayor respeto por la vida y la dignidad humana, mayor interés en la escucha de la Palabra de Dios y una valoración importante a la Eucaristía dominical.
Hasta el momento la Gran Misión Diocesana ha visitado en estos más de tres años 47 parroquias y sus zonas rurales. Faltando así solo 13 parroquias por este proceso de evangelización; terminado así todo el proyecto que en cabeza de nuestro Obispo se trazó para nuestra Diócesis de Valledupar y que clausuramos, el 14 de diciembre del 2013 con una Solemne Eucaristía y la participación de toda la Diócesis.

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