



La convivencia diocesana reunió a los agentes de la Pastoral de Comunicaciones de las parroquias para compartir un espacio de formación, comunión y reconocimiento de la historia de la Iglesia particular, para hacer memoria agradecida desde la fe.
Con el propósito de fortalecer la comunión entre los agentes de la Pastoral de Comunicaciones y profundizar en la memoria histórica de la Iglesia particular, se llevó a cabo una convivencia diocesana que reunió a representantes de las distintas parroquias de la Diócesis de Valledupar.
La jornada, liderada por el padre Nolberto Mogollón, delegado diocesano para la Pastoral de Comunicaciones, inició con la oración de Laudes, un momento de encuentro con Dios que dispuso a los participantes para vivir este espacio de formación y fraternidad.
Posteriormente, el padre James Romero presentó la prehistoria de la Diócesis de Valledupar, invitando a los asistentes a profundizar en los antecedentes y acontecimientos que hacen parte de la historia de esta Iglesia particular, así como a reconocer el valor de su legado pastoral y evangelizador.
Durante el encuentro, el padre Iver de la Cruz, vicario de pastoral, compartió las directrices para la elaboración de las historias parroquiales, un trabajo que permitirá recopilar y preservar la memoria de las comunidades eclesiales y que hará parte de la segunda edición de la revista diocesana.
Además de los espacios formativos, la convivencia permitió que los agentes de pastoral de las diferentes parroquias se conocieran, intercambiaran experiencias y fortalecieran los lazos de fraternidad que animan su servicio a la Iglesia.
Los participantes destacaron la importancia de estos encuentros para crecer en conocimientos, fortalecer la comunión e impulsar una comunicación al servicio de la evangelización. De esta manera, la Pastoral de Comunicaciones continúa promoviendo iniciativas que contribuyen a preservar la memoria histórica de la Diócesis de Valledupar y a anunciar el Evangelio desde la identidad y la misión de la Iglesia.
