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agosto 21, 2026


La formación y el encuentro con la Iglesia universal marcaron la reciente visita a Roma de monseñor Jesús Torres, obispo del Guaviare y sacerdote formado en la Diócesis de Valledupar.
Tras su nombramiento al episcopado, monseñor Jesús Torres fue convocado, junto a otros obispos de reciente designación, al curso para nuevos obispos que se desarrolló en Roma del 2 al 10 de septiembre. En esta edición participaron obispos provenientes de los cinco continentes.
Colombia contó con siete representantes: el obispo de Vélez, dos obispos auxiliares de Cali y los obispos de Tumaco, Guapi, Leticia y Guaviare.
Durante las jornadas, los participantes profundizaron en diferentes dimensiones de la misión episcopal, con espacios dedicados a la formación espiritual y pastoral, así como a temas relacionados con la paz, la economía y otros desafíos que hacen parte del servicio de los obispos en sus Iglesias particulares.
El encuentro contó con la participación de cardenales y responsables de distintos dicasterios de la Santa Sede. Entre ellos estuvo el secretario de Estado del Vaticano, cardenal Pietro Parolin. Las celebraciones eucarísticas también estuvieron presididas por algunos cardenales, entre ellos monseñor Paolo Rudelli, quien fue nuncio apostólico en Colombia.
Un encuentro especial con el Santo Padre
El cierre del curso estuvo marcado por el encuentro de los nuevos obispos con el Santo Padre, una oportunidad en la que cada uno pudo saludar personalmente al Papa.
Para monseñor Jesús Torres, este fue uno de los momentos más significativos de la experiencia en Roma.
“Fue un momento realmente muy emocionante. Uno como que no se acostumbra a tener el gozo de ver al Santo Padre”, expresó al recordar el encuentro.
El obispo quiso además llevar hasta el Vaticano un pedazo de la tierra que hoy tiene a su cargo pastoralmente. Como obsequio para el Santo Padre entregó un poncho representativo del Guaviare, una prenda tradicional utilizada especialmente por los ganaderos y habitantes de la región.
El poncho fue elaborado con un significado particular: en su parte frontal llevaba los escudos de la Santa Sede, del Santo Padre, de San José del Guaviare y su escudo episcopal.
El gesto representa así el vínculo entre la Iglesia universal y la Iglesia particular que hoy pastorea, llevando hasta Roma parte de la identidad y tradición de las comunidades del Guaviare.
La experiencia de monseñor Jesús Torres en Roma se convierte también en un motivo de alegría para la Diócesis de Valledupar, Iglesia en la que recibió parte fundamental de su formación y de su camino vocacional, antes de asumir el ministerio episcopal y ser llamado a servir a la Iglesia en el Guaviare.
Monseñor Jesús Torres le regaló al Papa León un poncho que en la parte frontal lleva los escudos de la Santa Sede, del Santo Padre, de San José del Guaviare y su escudo episcopal.

